Premiando la mediocridad

El acoso escolar (también conocido como hostigamiento escolar, matonaje escolar o, incluso, por su término inglés bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da mayoritariamente en el aula y patio de los centros escolares. Los protagonistas de los casos de acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia (12-13 años), siendo ligeramente mayor el porcentaje de niñas en el perfil de víctimas. Aqui ponemos algunos observaciones sobre el acoso escolar.
 
Mi interés y admiración por la cultura grecolatina, me recuerdan insistentemente la voluntad de los antiguos griegos por buscar la excelencia. La máxima latina, “mens sana in corpore sano”, hoy convertida en refrán de uso doméstico, no es sino la evolución de ese mismo concepto: buscar la excelencia en todos los ámbitos, buscando la complementariedad entre la mente o el saber racional y el cuerpo, o el entrenamiento físico. Cuando pregunto a los alumnos que qué prefieren, -si la mediocridad o la excelencia-, me contestan sin titubear, que la excelencia, ya que han percibido que con un esfuerzo decidido y continuado, se consiguen las metas. Soy partidario pues, de la meritocracia, de que cada persona obtenga lo que ella misma se forja. La tendencia hoy, en nuestra democracia, es la de igualar por abajo, premiando la mediocridad, y lo que es más grave, conviertiéndola en vehículo de integración social.
 
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